Enamorado de las nubes

Septiembre 9, 2007 by alfreditocampeon

Desde hace varios días me ha caído una racha de Microsoft Flight Simulator, y junto con ella, naturalmente, una racha de afición por la aviación. No vengo a ser un aficionado de la aviación ahora, y Microsoft Flight Simulator ya me gustaba mucho desde antes. Es sólo que me ha dado una obsesión temporal, de esas tan comunes en mí. Sospecho, por cierto, que es un recurso más para escapar de la realidad dura, que en realidad no es tan dura, al menos esa de la que sé que estoy huyendo. En fin.

El asunto es que el otro día hice un vuelo de Miami a La Habana, temprano en la mañana. Salí del Aeropuerto Internacional de Miami a las seis de la mañana o algo así. Y poco después de la mitad del camino, aún con sólo mar a la vista, ¡empezó a amanecer! Pero qué amanecer. Miré hacia la izquierda, desde mi avioneta Cessna. El sol salía intenso y mañanero hacia el horizonte; y había varias nubes dispersas, blancas y suaves, en un cielo de un azul claro bello, sobre el amarillo débil del sol. Ojalá le hubiera hecho una foto. Hermoso, de verdad.

Y entonces empecé a mirar en serio las imágenes del cielo que veo en Flight Simulator. Parece que me puse de verdad a fijarme en las nubes, porque, y aquí viene lo que me motiva a escribir este artículo, desde esta semana que termina, cada vez que paso junto al Malecón, me ocupo en un entretenimiento nuevo: admirar el cielo y las nubes sobre el mar. He descubierto que forman paisajes curiosamente armoniosos y bellos, incluso sin tener en cuenta directamente la influencia del sol. Empecé por mirarlas un día, pensando en cuando paso en el simulador por un cielo poblado de ellas. Continué, comprobando, admirado, cuán parecidas son a las de Flight Simulator. Y he terminado, como ya dije, por quedarme mirándolas y admirándolas.

Así que, yo no lo sabía, tal vez fui el último en enterarme. Pero las nubes, al menos las que están sobre el malecón de La Habana, y al menos en algunas ocasiones, son un espectáculo maravilloso. Invito a todo el que se sienta motivado a comprobarlo, que lo compruebe. Y que, por favor, luego me diga si es que tengo un arrebato de bobería novelera; o estoy ciego; o tengo un mal gusto horrible; o si es que de verdad es algo admirable.

Inauguración del blog… en línea

Septiembre 8, 2007 by alfreditocampeon

Pues sí. Después de mucho quererlo y hasta tenerlo en proyecto, pero sin la determinación para comenzar, al fin me he creado mi blog. En línea, de verdad. De más está decir que me complace mucho, y pretendo escribir mucho también.

Es un blog completamente personal, donde las cosas se ven desde mi posición y mi vida. Así que no será para un tema específico, ni puedo predecir con exactitud sobre qué o cuándo o cómo escribiré. Por supuesto, puedo adelantar una lista de temas que estoy seguro serán recurrentes. Por ejemplo:

  • Todo el asunto de crecer y “ponerse viejo”, que me preocupa y ocupa inmensamente en los últimos tiempos.

  • Computación. Ya que soy un profesional de esta ciencia, me gusta y me ocupa mucho. A nivel intelectual tanto como a nivel profesional y laboral.

  • Música. Es algo que me preocupa desde mi más temprana infancia. Un tema que forma parte de mí, y lo considero una suerte. No sé de teoría, ni toco ningún instrumento. Sólo que me gusta inmensamente escucharla, y eso probablemente sea mi afición más fuerte. Y como soy un criticón nato… pues casi siempre tengo algo que decir sobre la música que escucho.

  • Computación, esta vez como usuario. Como usuario de sistemas de computación, sobre todo software, tengo mucho que decir sobre lo que uso. Supongo hablaré, por ejemplo, de juegos; programas de productividad; y cosas por el estilo, del usuario común.

  • Fotografía. En una de mis futuras reencarnaciones seré un fotógrafo profesional, si es que no puedo serlo en esta (si es que acaso la vida no alcanza para más de una profesión). Me considero un fotógrafo aficionado incipiente. Me esfuerzo, claro, dentro de lo posible, por mejorar en mi afición. No me es fácil. Desde que me encontré con una cámara digital y empecé a entrar en su mundo, soy consciente de que una buena fotografía es muchísimo más que una imagen enmarcada, y eso, simple hecho, me ha cautivado. Desde que la fotografía llegó a mi vida, al menos como minucia diaria, veo el mundo de un modo diferente. Ahora, por ejemplo, me enamoro de los colores y de las luces. Los géneros que más me interesan, adelanto, son los de retrato; retrato infantil; documental; y en menor grado los paisajes.

  • Literatura. Confieso que soy un lector con poco currículum. Apenas diez obras completas, estimo. Pero eso sí: lo que leo lo siento y me hace mover la mente. Así que, al menos sobre lo que leo, casi siempre tengo mucho que escribir. Sobre todo siendo tan criticón como soy.

  • Cine. Podría hacer una declaración análoga a la que acabo de hacer sobre literatura. Completamente análoga. Una de las cosas que no soy es cinéfilo. Pero sí que, muchas veces, cuando termino de ver una película, termino con picazón en los dedos. Pues aprovecharé este blog para calmar esa picazón, que para eso es, a fin de cuentas.

  • Paternidad. Desde hace mucho sueño con tener un hijo (¡una hija, por favor!). Aunque por ahora realizar ese sueño es una perspectiva horrible, y no quiero. Pero el sueño se mantiene. Estoy seguro de que escribiré sobre ser padre, unas veces simulando que lo soy, y otras desde mi posición real de no-padre. En esta área amplísima, me preocupan, entre otros, los temas referidos a la crianza, la educación, y las expectativas.

  • Actitudes ante la vida, y ante los demás elementos con que convivo en el mundo. En general tengo muchísimo que decir sobre este tema, pero me cuesta mucho trabajo, hasta ahora, materializarlo y plasmarlo como texto.

  • Escepticismo. Aunque soy creyente y abierto a muchas cosas, soy un escéptico empedernido. Seguramente tiene que ver con el hecho de que soy un criticón empedernido también. Pues seguramente que este tema estará incluido alguna que otra vez en mi blog.

  • La nostalgia por los tiempos pasados en mi vida. Eso es algo que me mata, verdaderamente. Cada etapa anterior genera toneladas de nostalgia. Por ejemplo, el preuniversitario. Por ejemplo, los años pasados en la Universidad de La Habana. Por ejemplo, también, la nostalgia de lo que jamás sucedió (como decía Joaquín Sabina). Es que crecer y ponerme viejo, en gran medida, me asusta (por supuesto, simplifico mucho para escribir sólo este párrafo).

Bueno, no escribiré de todos los temas que quisiera, pues a veces hay que reservarse las cosas, y así lo prefiero en algunas circunstancias. Sobre estos temas que menciono, ya he escrito antes varias cosas pensando en el blog que me haría, así que tengo con que empezar. Y estoy seguro de que escribiré febrilmente en lo futuro.

Los comentarios son bienvenidos. No sólo eso, sino que me harían muy feliz. No sólo porque son seña de que mi texto se lee, sino sobre todo porque nos da la oportunidad de interactuar y comunicarnos, y expresarnos. Eso, es uno de los grandes gustos que espero me dé este blog. Pues comenten, lectores, sin miedo. Todo tipo de comentario y de debate es bienvenido. Aunque por supuesto sueño con comentarios aprobatorios, agradezco críticas por muy duras que sean, y comentarios desfavorables. Los comentarios son, nada más y nada menos, un recurso para debatir, comunicarnos, y expresarnos. Y si lo utilizamos para eso, sea cual sea su contenido, pues son bienvenidos por mí.

Así que, los invito a leer de mi blog. Ojalá disfruten y la lectura les resulte agradable. Ojalá encontremos puntos comunes y este blog gane lectores habituales. Tengo la esperanza y la aspiración de que lo que escriba sirva no sólo para expresarme y comunicarnos, sino que sea útil a los lectores. Para mí, todo eso sería un gusto inmenso. Adelante, pues, y no olvide dejar sus comentarios.

El galón de leche con chocolate

Septiembre 8, 2007 by alfreditocampeon

De entre todas las cosas que he leído en los cuentos de de mi socia Cristina en Estados Unidos, nada me ha impresionado tan efectivamente como el galón de leche con chocolate. ¿Qué es eso? Explico: Es de uno de los correos en los que Cristina cuenta de sus “peripecias” en su nueva residencia. Relatando un viaje que hizo con un grupo de amigos menciona que se detuvieron un momento, compraron algo de comer, un galón de “leche con choco”, y siguieron el viaje. No conservo el correo, por lo que no puedo incluir la cita exacta. Pues de ahí viene mi “fijación” con el galón de leche con chocolate.

Sucede que a mí me gusta mucho la leche, y con chocolate más, como es común. Y desde que leí aquello, no puedo dejar de imaginarme a mí mismo con ese galón en la mano, y tomando de él; como los vikingos en las películas toman vino; como los alemanes de las películas toman cerveza (a nivel de barriles y jarras); en largos y descuidados tragos, embarrándose el bigote. Yo no tengo bigote, y no pretendo embarrarme mucho. Pero el cuadro que me imagino es el mismo siempre. Me he quedado traumatizado de por vida. Todo un galón.

He comentado esto con varios amigos. Alguna persona me ha dicho “será leche de mala calidad”. Algunas otras me han dicho “habrá que ver qué entiende ella por un galón”. Pues pediré a Cristina que aclare todos estos detalles, y también que para el próximo galón me envíe una foto (con referencia de escala, de ser posible).

Algunas veces los cubanos hablamos sobre la buena economía de los Estados Unidos. Y se ponen ejemplos frívolos y pueriles: “Bill Gates tiene no sé cuántos carros”. “Mi papá tiene una TV de plasma de no sé cuántas pulgadas”. “Felipito tiene aire acondicionado en toda la casa”. Pues si me pidieran un ejemplo de buena economía, si es que la hay, escogería sin duda este sencillo y cautivador que me ha dado Cristina: Un galón de leche con chocolate. ¡Qué barbaridad!

Kelvis Ochoa en el concierto de David Torrens

Septiembre 8, 2007 by alfreditocampeon

El jueves en la Universidad de La Habana hubo un concierto de David Torrens, y entre los invitados estaba Kelvis Ochoa. Debo confesar que a Torrens no lo conocía ni siquiera de vista, tan sólo de nombre, y de haber escuchado indirectamente sus canciones más populares, que son muy buenas, por cierto. Como me cuesta trabajo ir a un concierto de quien no conozco bien, se entiende que no fui precisamente por David Torrens. Fui, efectivamente, por Kelvis Ochoa. Claro, era sólo invitado, así que su función era sólo apoyar la agenda del concierto, no hacerlo él. Cantó dos canciones suyas, la de “hace calor en La Habana” y la conga de Juana. Mira, aunque me gustan, sí, están lejos de ser canciones de mi preferencia. Pero gocé y las disfruté todo lo que quise. Y se lo agradezco mucho.

El asunto es que, naturalmente, me quedé con las ganas, y soñando. He aquí mi sueño: Yo hubiera querido que cantara algo de lo que conozco de Habana Abierta. No puedo dejar de imaginarme cómo se hubiera puesto aquello si Kelvis hubiera tocado eso de “ahora sí tengo la llave”, o (¡maravilloso!) “La Natilla“. ¿Tú te imaginas que Kelvis hubiera tocado “La Natilla” en aquel concierto? Pero bueno, cualquiera, cualquiera del disco de las veinticuatro horas. La del rockason. La            del “divino guión”. En fin. Como lo hubiera disfrutado. Me quedé con unas ganas nuevas: ir a un concierto de habana Abierta.

Claro, fui aquella noche a la Universidad no sólo para la música, sino también para pasar el rato con los amigos. No estaba aún completamente decidido a ir, en la beca, por la noche, cuando se apareció Holman, con un socio de la UCI. Y con una botella de alcohol del bueno y todo el entusiasmo necesario. El grupito que se reunió fue razón más que suficiente para que fuera con todo el impulso hasta la Escalinata. Y hablando de amigos, en el concierto me encontré con una cantidad de gente tremenda. Por ejemplo, vi a Jose y a Micjel, los químicos. Me encontré con Maikel, que casi no lo reconocí al principio. Vi a Lucía y a Lorena, que me encontraron entre toda esa multitud por pura casualidad. Al final vi a Dayana, la del barrio, y de nuevo me volví a encontrar con Maikel (para este momento ya tenía el alcohol un poco alto para mi peso). Un grupo no muy pequeño de compañeros de aula y de año en Cibernética estaba cerca del “punto cero”, y los localicé enseguida. No cuento la gente de la beca, porque esos ya los había visto una hora antes.

Pues sí, disfruté mucho. Pero me quedé con las ganas. De cierta forma, eso es bueno. Sólo espero que el próximo concierto cerca de mí, sea de alguien que me gusta mucho y con el que tenga toda la empatía, para entonces ir y disfrutar con todas las fuerzas.

Mujeres de Blanco

Septiembre 8, 2007 by alfreditocampeon

Lo que pienso a veces de esta serie me recuerda ligeramente a la crítica que H. Zumbado le hiciera a la película “Habanera”, hace unos cuantos años. Me siento tentado a empezar esto como él lo hizo entonces: “En esta película todo es bonito“, pues no deja de ser cierto para la serie que me ocupa: “Mujeres de Blanco”. O bueno, puntualicemos, todo pretende ser bonito.

Por ejemplo, una de las primeras cosas indignantes: el casting.  De las dos doctoras y el enfermero, protagonistas, ninguno parece médico o enfermero, respectivamente. Hace unos días comentaba esto mismo con un amigo, que me contestó “¿bueno, y eso de la cara qué tiene que ver?”. Yo insisto: mucho. Esto es discutible, reconozco, y me gustaría hablarlo en otro artículo; pero insisto. Además -y aquí no es discutible-el asunto de “las caras” sí es definitivamente muy importante en un producto televisivo.

La doctora mayor siempre está muy maquilladita (muy pintada, creo que debiera decir). Con una sonrisa completa y perenne. Y sus labios ultrapintados de color fuerte, y su pelo cortico arregladito. Y la voz linda y dulce, siempre. La otra doctora siempre tiene la misma mueca en la cara. Y una labia “filosófica” y pura siempre disponible para cada caso. Igualmente, no tiene ni por asomo expresión de médico. Por otra parte, en sus estudios olvidaron decirle que un médico no se involucra afectivamente con sus pacientes ni se inmiscuye en sus problemas personales. Y entonces lo mismo es abogado que policía. El enfermero es un tipo que está buenísimo, bien parecido y con un desenvolvimiento que lo hace parecer más médico que las dos mujeres. Y ni remotamente parece un enfermero.

Y los diálogos. Dios mío. Quisiera, en ocasiones, haber podido grabarlos. No tan artificiales y “poéticos” como los de Amigos y Amantes (”Dawson’s Creek“), pero sí que lucen poco naturales, y con una “muela filosófica” completamente convencional y gastada desde hace muchos años. Por ejemplo, en Amigos y Amantes, en contraste, aunque hay esa “muela poética filosófica”, al menos esta es más ingeniosa. En esto de las Mujeres de Blanco, la verdad que aún no he visto nada que no sea sensiblería convencional.

En resumen. Se nota seguramente que no sé nada de cine o televisión o actuación o producción o lo que sea. Pero espectador sí soy. Y desde esa posición, si pudiera, enviaría gustoso a los que hicieron el casting a trabajar cortando caña en la agricultura o algo así. Un trabajo duro y alejado de los estudios de televisión. Y de paso también enviaría allí a los maquillistas. A los actores no sé si enviarlos. Siempre he pensado que un actor no es mago, y si tiene un personaje mal diseñado o un guión mal diseñado, difícilmente podrá hacer un buen trabajo. Lo que sí es seguro, es que la serie no convence.

Eduardo del Llano y el Parque Ideológico

Septiembre 8, 2007 by alfreditocampeon

Hoy por la tarde, sin haberlo planificado, tuve la extraña oportunidad de ponerme a leer “responsablemente” algo; y puedo decir que me siento muy complacido. Leí un cuento deliciosísimo de Eduardo del Llano: se titula “Parque Ideológico”, y lo recomiendo a todo el que se interese por el humor refinado, y la sátira delicada y profunda a la vez.

En el cuento se reconoce enseguida la marca del autor. Tiene el mismo temperamento, el mismo espíritu, de otros cuentos de su autoría que ya he leído. En este sentido, tiene muchos puntos comunes con, por ejemplo, “El Proyecto“, que es otra lectura deliciosa, con la que aún me estoy chupando los dedos. Como siempre hay una ingeniosa idea: en este caso, las corrientes religiosas e ideológicas en el mundo son como mascotas, en un llamado “País de Los Infieles” (he tenido que rescribir mucho este enunciado, para no “hacerle el cuento” prematuramente a quien vaya a leer el relato).

Es un cuento de detalles geniales. Por ejemplo, quienes están al frente de su ideología son designados como “cabecillas” (precisamente). Está la conversación entre el ama y Nicanor, en que los recovecos filosóficos son fácilmente vencidos por la lógica más común y evidente. Y el lugar donde se enfrentan los contendientes, especie de circo romano, se llama “la Palestra”. En fin. Me muero de los deseos de ser más explícito y “hacer el cuento”, pero no quisiera arruinar el disfrute de quien vaya a leerlo.

El cuento no se aparta, para satisfacción mía, del Eduardo del Llano que ya conozco. No creo que sea, por cierto, el cuento suyo que más me haya gustado, acaso sólo uno de los candidatos (otros candidatos serían “Greenpeace“, “La Reliquia“, “El Proyecto“, y “Sueño que vuelo como un pájaro“); pero, ciertamente, aún me estoy divirtiendo por lo que leí hoy. No solo me estoy divirtiendo con la risa común: también me estoy divirtiendo intelectualmente. Que es una manera de decir que el cuento, en gran parte en su calidad de cuento divertido, ha enriquecido de alguna manera mi visión “filosófica” del mundo.

Gracias a Eduardo del Llano por escribir y compartir semejante delicia. Son agradecimientos que debería repetir varias veces, por varios otros cuentos. Gracias a Cosette, que sacó el libro mientras estábamos de botella para el pueblo y me dio la oportunidad de disfrutar el viaje y poder contar con otra lectura, aunque fuera corta. Otra vez lo recomiendo a quienes disfrutan este tipo de lecturas. No se lo pierdan.

Alanis Morissette

Agosto 9, 2007 by alfreditocampeon

No sé si haga justicia escribir este texto como un artículo de un blog. Más bien es una nota bajo emoción. Pues bien, esta es la nota: ¡Que viva Alanis Morissette!

Pues sí, estoy escuchándola. Desde hace unos días “me he conectado”. Hace unos momentos, “Mary Jane“. Y ahora “Wake up“. La próxima en la lista es la hermosísima “That I would be good“.

Aunque he escuchado “Mary Jane” desde hace más de diez años, recién hoy fue que me preocupé por la letra, ¡la música es tan hermosa! Pues la letra lo es también. Inmediatamente, como era de esperar, la identifiqué conmigo, la ajusté a mi caso, a mi vida, a mí. No tuve que desviarla mucho. En fin. Ya antes de preocuparme por la letra había “decidido” que es mi canción favorita en el “Jagged little pill“, del que, curiosamente (y para mérito de Alanis), nunca tuve una canción preferida.

Y ahora “That I would be good“. La letra, o al menos buena parte, se entiende fácilmente. Ya la canción me había llamado la atención desde hace tiempo. Creo que de forma difusa cuando la escuché junto con las demás en el álbum (con cuyo título medio que me identifiqué inmediatamente); y de forma más precisa con el tiempo, antes o después de que la escuché en Dawson’s Creek (aquella serie tan ridícula). La letra es… abraza y conforta. Obliga a estar de acuerdo y a asentir. Y ayuda a sentirse libre uno. La música es sobrecogedora. Como siempre digo (o me hicieron decir una vez, lo que me sirvió para darme cuenta): la música es lo que me preocupa más. Alanis, definitivamente, tiene la voz que se necesita para transmitir ese tipo de cosas. Y además de la transmisión del mensaje, la voz es bellísima en “That I would be good” en particular.

Viva Alanis Morissette (how would I explain / and how would I explain this to my children if I had them).

Punto también para los ingenieros de sonido que la grabaron. Hoy en día, detrás de una voz que se reconoce como buena en un disco, hay una gran parte de grabación y procesamiento. Y además, hay secuencias con doblajes y efectos totalmente exhibidos (quiero decir, a diferencia del refuerzo artificial que se le hace a toda voz que se va a grabar). Que son apropiadísimos y quedan muy bien. Punto también, por supuesto, para los músicos acompañantes.